viernes, 28 de diciembre de 2007

LA NOBLE VIA PARA ERRADICAR EL SUFRIMIENTO

Las Cuatro Nobles Verdades
Primera Noble Verdad:
El Sufrimiento. El sufrimiento existe. Todos sufrimos en alguna medida, y tenemos en el cuerpo y en la mente algún tipo de malestar. Debemos reconocer y aceptar la presencia de éste sufrimiento y sentirlo, no negarlo.

Segunda Noble Verdad:
El Origen del Sufrimiento. Después de percibirlo, debemos observarlo profundamente para ver cómo se forma. Necesitamos reconocer e identificar qué clase de alimentos espirituales y materiales hemos ingerido que nos están causando sufrimiento. El Sufrimiento es causado en gran medida por el Deseo, el Apego y la Ignorancia (desconocer la realidad de la Interdependencia, de la Impermanencia, del Karma, de la ley de "Causa y Efecto").

Tercera Noble Verdad:
La Extinción del Sufrimiento. Esta es una buena noticia. Buda no negó la existencia del sufrimiento, pero tampoco negó la de la alegría y la felicidad. Buda no dijo que "todo es fuente de sufrimiento y no podemos hacer nada para evitarlo". Buda nos enseñó cómo reconocer y aceptar la presencia del sufrimiento, pero también nos enseñó cómo ponerle fin. Si no hubiera la posibilidad de hacerlo, ¿de qué serviría practicar? La Tercera Noble Verdad nos dice que la curación es posible.

Cuarta Noble Verdad:
La Senda que conduce a la Extinción del Sufrimiento. Esta es la senda que más necesitamos. Buda la denominó el Noble Octuple Sendero. Este sendero nos da a conocer las maneras de ser consciente que son correctas, adecuadas y beneficiosas: la Visión Justa, el Pensamiento Justo, la Atención Justa, el Habla Justa, La Acción Justa, la Diligencia Justa, la Concentración Justa y el Medio de Vida Justo
Con amor para todos los seres sintientes
AMITHABA

miércoles, 26 de diciembre de 2007

SÚBETE AL TREN¡¡¡¡¡¡

Para todos los amores cautivos, prisioneros de la cobardía, la ilusión y la irrealidad. Sin control, sin violencia, sin obsesión ... diga amor....

Tú también puedes ser feliz. Abre tu corazón. Deja entrar a tus pulmones el aire puro y mágico de la vida. No rehúyas más la realidad, ya no hay gritos ni escándalos, levántate, sale de debajo de la mesa. Déjate de llorar detrás de la puerta, no sigas mirando la vida con los ojos del pasado.

Libérate de tus quimeras e ilusiones, quizás el viejo dragón de siete cabezas sea un hermoso príncipe, quizás tu ex hijo, ese niño muerto de otra supuesta vida, pueda ser el compañero perfecto, a lo mejor ese crespo e indómito corazón, que corrió desaforado de tu lado cuando más lo necesitabas sea el hombre de tu vida, a lo mejor ese amor secreto, con el antiguo y cobarde guerrero, que hoy se viste de poncho y sandalias de franciscano, y que por amor traicionó a sus compañeros e ideales, quizás sea él quien termine cuidando de tus sueños y esperanzas.

¿Te has abierto a la pequeña posibilidad de estar equivocada?, A lo mejor no son ellos los culpables. Por un pequeño momento esfuma el mito y conoce la realidad, en ella está el regalo más maravilloso de la divinidad. El amor¡¡ Palabra tan sencilla, que con solo cuatro letras puede convertir al mundo de las tinieblas en un lugar de paz y esperanza.

Quizás si tienes razón y vienes desde un lejano planeta, pero eso ya fue, por algo estás aquí. ¿Crees que seguir arrancando del amor, de la vida, del placer del cuerpo, del arrimarse a la existencia, destruye tu pureza???? ¿¿¿Crees que algún Dios se contentaría con pedirte que te fugues de la vida???? ¿¿Crees que con mirar la vida con los ojos del dolor y del sufrimiento lograrás emprender el viaje de regreso a casa???

Es la hora de tomar el tren, de canjear el numerito premiado por los helados y el cuchuflí… Buen viaje¡¡¡¡¡¡ Te estamos esperando, sólo faltas tú….





miércoles, 19 de diciembre de 2007

LA SABIDURÍA DE LAS FLAUTAS


La sabiduría de las flautas

Desde hace unos días me acompaña un pensamiento. Las creencias dogmáticas no se pueden refutar. Para quienes creen en ellas son verdades absolutas, por ende no entran en el terreno de la discusión. La no creencia tampoco es cuestionable, quienes creemos en que no creemos, también somos dogmáticos. Estamos seguros que los creyentes están equivocados.

Todo esto me lleva a plantear un camino intermedio entre los que creen y los que no. El tema de importancia no es la contraposición de visiones. Ellas generan conflicto y caos. ¿Cuántos hombres y mujeres no han muerto en manos de la verdad? La pelea por ella es absurda e inconducente y no produce merito ni bienestar.

Podríamos estar hasta la eternidad mirándonos el ombligo para convencernos, los unos con los otros, judíos, musulmanes, católicos, krishnas, etc y etc…

A riesgo de ser severo, creo que no importan las creencias, más relevante son las actitudes que se demuestran en el entorno. La realidad esta constituida por los mismos elementos naturales. El aire que respiramos llena por igual los pulmones de moros y cristianos.

Tengo la siguiente alegoría, imaginémonos que en una orquesta los instrumentos están preparados para emitir el sonido musical. Por si solos no pueden sonar, por ende necesitan de alguien que al interactuar con ellas genere sonidos. Habran personas buenas para las guitarras, flautas y tambores. Quizás el experto del tambor haga muy poco con la flauta y viceversa. Por ende, las religiones y creencias son sólo los instrumentos de una gran orquesta, en lo personal percibo que todas las creencias, míticas, religiosas o filosóficas carecen de algo, ese algo puede estar ligado a la visión “humana” de la divinidad.

En el fondo nuestras formas responden a necesidades humanas, por ende contienen las fortalezas y debilidades de la existencia. Leía en un libro Krishna que no se puede generar el bien si no se hace a través del amor a Krishna, para los cristianos Jesucristo es el camino, la verdad y la vida, estas afirmaciones son muy respetables, pero un poco excluyentes.

Me llama la atención que la mayoría de la creencias se basan en la preparación para la otra vida, sea esta en reencarnación o en el acceso a un lugar divino de salvación o castigo.

El tema es que tiendo a creer que si se puede actuar d ebuena forma en el aquí y ahora sin necesitar de apellidos o conflictos, ni menos de pagos o castigos. He conocido muy buenas personas, Krishnas, Cristianos, Ateos, Melquisedeck, Budistas, Agnósticos, Protestantes y Judíos, que durante su vida han sido un ejemplo de tolerancia, amor al prójimo, solidaridad, bienestar, entendimiento, apertura y humildad, si los comparamos con flautas, de ellas salen preciosas melodías que engrandecen nuestra existencia y revitalizan nuestra cadencia.

Pero también he visto en esas mismas personas, actitudes poco solidarias y compasivas. La pregunta es ¿Es la religión o la creencia un aval de buena actitud en si misma?, pienso que no. Las religiones y visiones son el “apellido”, el instrumento utilizado para perfeccionar nuestra realidad, una compañía de nuestro camino, pero no es el viento que provoca el sonido en si mismo. Las flautas están alistadas, pero hace falta de buenos músicos que sepan sacarles el mejor provecho, un mismo instrumento puede sonar divino o atroz, dependiendo de quien lo interprete.

“El Tao que puede ser nombrado no es el Tao verdadero”, ¿Qué significa esto para ti?, ¿Qué le dice a tu corazón?, ¿Es tu creencia con nombre y apellido el tao verdadero?, ¿Existe el Tao verdadero?, ¿Dónde empieza la verdad y termina el dogma?, ¿Cuándo el instrumento se convirtió en el músico?.

Patricio Mery
Diciembre 2007









jueves, 13 de diciembre de 2007

martes, 11 de diciembre de 2007

SAGRADO GANESHA


TORMENTA ELÉCTRICA

Imagen real de una tormenta eléctrica. Foto captada en Australia.

DEJARSE QUERER

DEJARSE QUERER

¿Qué significa dejarse querer?, la expresión es curiosa, pero atingente. El cariño es un sentimiento que se puede expresar o recibir, las dos necesitan de la voluntad, es más fácil querer a alguien sin esperar nada a cambio, incluso hay personas a las que deberíamos odiar por sus actitudes y formas pero sin mediar muchas razones, simplemente las queremos. Por ejemplo; a un padre abusador, golpeador o alcohólico.

Pero dejarse querer, es algo distinto, muchas personas nos ofrecen su cariño durante la vida, pero por distintos motivos los rechazamos, por que no nos gustan, por que nos caen mal, por que los encontramos inferiores, aburridos o por que no nos inspiran admiración. Dejarse querer presupone una actitud para permitir recibir cariño, puede sonar absurdo, pero algunos individuos simplemente viven del sufrir y del pajeo mental.

Aceptar y por sobre todo agradecer el cariño que te rodea es la base del vivir en amor. Disfrutar de la existencia. Si te pasas la vida, prejuzgando y descartando por lindo, feo, pesados o simpáticos, kármicos o darmicos, prepárate por que tu vida será una mierda y no habrá nadie lo suficientemente bueno para tí…