jueves, 29 de noviembre de 2007

El cuento de nunca acabar

El poder de la simpleza.

En una entrevista, el Dalai Lama entregó su visión del Karma y de la reencarnación, manifestó que estos conceptos están relacionados con la necesidad de terminar con las tareas y obras no finalizadas en las vidas pasadas. Así de simple, sencillo y práctico.

La definición del Venerable me plantea varias reflexiones. Para mi, el fin de la vida es vivir en armonía, paz, felicidad y sobre todo libertad, por ende, me cuesta creer que el determinismo político, económico, espiritual o filosófico, sean la guía para terminar con las tareas pendientes.

Hace un tiempo compartí con una persona que me planteó que las relaciones Karmikas debían enfrentarse desligándose de ellas en un 100% por ciento. Terminando los afectos y sentimientos por decreto. Por supuesto, que respeto todas las posiciones que se puedan tener en la vida. Pero disiento profundamente con esa mirada del determinismo espiritual.

Con esa misma persona, compartí preciosas experiencias. Pero al finalizar nuestra relación, recibí sufrimiento, dogmatismo, imposición, indolencia, un paquete de ropa enviado por Chileexpres, ofensas, esquizofrenia y un mail en donde se explayaba a través del ofrecerme perdón, de todos los motivos para sacarme de su vida, incluso como amigo.

Dentro de los motivos estaban: “Que mientras había estado conmigo, había salido lo peor de ella, que nuestra relación sólo había sido sólo dolor y sufrimiento, que era mi culpa que ella se hubiese anquilosado en el sufrimiento y la constante crítica, que yo tenía el poder de controlar la mente de las personas, que mi energía invadía su campo espiritual, que solo vivimos en la ilusión, que mi aura tenía una mancha oscura, que dentro de mí, vivía un dragón y un demonio, que yo vibraba más lento y por debajo que ella”

Dura, pero enriquecedora experiencia. Hoy con la madurez, que solo da el tiempo, he logrado traspasar esa vivencia a ciertas disposiciones. Para terminar con las tareas pendientes hay que esforzarse en el aquí y ahora, para transformar los sentimientos culposos y obcecados en actos más libres y sanos. No se termina el Karma por decreto espiritual. Es una simple cobardía ampararse en dogmas para atacharle al resto mis propias falencias y carencias. Si deseamos terminar con las tareas pendientes, debemos enfrentar y trasformar nuestras actitudes, de lo contrario sólo posponemos y agrandamos ese vínculo.

En el caso mostrado, la tarea era aceptar, por una parte, que cuando se termina el amor de pareja si se puede mantener un vínculo de amistad cariñoso y sobre todo respetuoso. Por otra parte, el crecimiento espiritual es algo concreto y no etérico. No hay evolución en la cobardía, el miedo, el dogma o la indolencia. Si no hubiese culpa, no existiría la necesidad de terminar pidiendo perdón.

Toda esta experiencia me ha permitido sacar enriquecedores lecciones, primero, agradezco por todas y cada una de mis vivencias, la experiencia es la maestra más sabia que he conocido. En esos mismos términos sólo tengo palabras de agradecimiento para las personas que han compartido este camino conmigo, nace en mí un gigantesco sentimiento de compasión por ellos y especialmente por ella. No soy yo el indicado para enseñar o dar consejos. Simplemente me permito disentir. El otro día escuché “es muy sabio aquel que conoce a los demás, pero es un iluminado quien logra conocerse así mismo”.

Terminar con mis tareas pendientes pasa por no hacerme cargo de los que los otros puedan imponer como visión sobre mi, confiar en mi luz interior, trasformar la pena en compasión, no odiar al desamor, mas bien entender con tranquilidad y plenitud las miradas de los otros sin que afecten mi vida. No sufrir por personas que viven, según yo, en el dogmatismo y el pajeo mental o espiritual. Ser consecuente entre lo que digo y hago, llevar la vida a una experiencia divina y justa. Seguir creyendo que no hay mayor maestría que la humildad, el acto justo, la mirada bella y el corazón dichoso para percibir la luz en cada uno de los seres sintientes del planeta. Sólo de nosotros depende mirarnos con los ojos del amor o cegarnos con los ojos de la complejidad, para vivir la vida mirándonos el ombligo.

martes, 20 de noviembre de 2007

PREPARANDO EL ADIOS

La muerte es parte de la vida. Así como el día esta ligado a la noche, el desaparecer esta conectado con el existir. No sé si he vivído mucho o poco, más me gusta pensar en que he vivído bien e intensamente según mis principios e ideales.
No puedo negar que me encantaría estar aquí por mucho más rato. Hay tantas cosas que deseo y quiero hacer, tocar tu mano una vez màs, sentir el aroma del amor que recorré libre mis latidos, abrazar a mi hija, besar a mis padres y encabezar esas extrañas locuras que me dicen que puedo cambiar el mundo, trasformándolo con un poquito en un lugar màs bello y amable para todos con las herramientas de la compasión, el afecto universal y el amor fraternal.
Quizás pornto deje este lugar, eso no me provoca ni pena, ni rabia, ni siquiera me siento frustrado por ello. Me llevo miles de bellas imágenes, son tantas las cosas que recordar y disfrutar, incluso agradezco por las malas y feas, son parte de mi existencia y de mi vivir.
Muchas de ellas no las comprendo y sigo pensando que son formas extensas y complejas de perpetuar el dolor, a veces lloro buscando una explicación de los actuares injustos de los hombres y mujeres. Pero cuando lo hago me doy cuenta que nuestra humanidad es así, cobarde, injusta, egoísta, conpleja, dogmática y cruel. No podemos ser màs de lo que somos, seres limitados y obsecuentes que piensan que el centro del universo esta en cada uno de nosotros. No obstante, también confío en que cada ser es un potencila Dios, un elicir de sabiduría, compasión, compromiso y compasión.
Ahora, que se acerca el final, tengo màs preguntas que certezas, pero de las pocas que tengo, siento con realismo la fuerza del amor y la incondicionalidad, mucha gente te dice con grandilocuencia durante tu vida, te quiero, te amo, soy buena persona, o muy espiritual, pero en el fondo, las que son parte de tu baul de los bellos recuerdos son aquellos que estuvieron siempre a tu lado, viendo la vida con los ojos de Dios.
Si me pudiera imaginar un DIOS lo haría desde la justicia, la belleza y el amor incondicional, con esos ojos capaces de transformar la razón de la sin razón, en hermosos y delicados pétalos de rosas y jazmines plantados al lado de mi energía.
Me encantaría irme sin cuentas pendientes, es difícil, ya que por mucho que quieras demostrar buenas intenciones y actos compasivos, muchas veces la irrealidad y el ostracismo terminan quitándonos un pedazo de nuestro existir para trasformarnos en menos humanos.

viernes, 16 de noviembre de 2007

El camino al despertar

¿Quién o qué despertó a Sidharta?, ¿habrá sido su traje ocre, su cabeza rapada, su capacidad de abandonar los lujos, privilegios y riquezas, habrá ayudado su capacidad de sobreponerse al dolor de la muerte de su esposa e hijo, a lo mejor influyó sus años de ascetismo y fanatismo esotérico?. Puede que todo este incluído en su experiencia.
Pero estoy seguro de una cosa, Sidharta se liberó por su absoluta convicción y necesidad de llegar hasta el final, para calmar las mariposas de su mente y terminar con el sufrimiento del mundo...

LA DANZA DE LA BALLENA


Ayer soñé contigo, disfrutamos de una conversación profunda y valiente. No sé cómo te llamas, nunca te he visto, ni siquiera sé donde vives o cuál es tu origen. Tampoco recuerdo con claridad tu rostro.

Sólo sé que desperté con la alegría de los hombres y mujeres, que descubren algo importante para sus vidas. Agradezco tu regalo y trataré de descifrarlo.

ViajÉ por largas horas, si es que la quinta nota abierta puede ser definida y catalogada según nuestros cánones de tiempo y espacio. Llegué a tu aldea, lugar agreste pero bello, simple pero profundo, solo pero vivo, con ese olor a mar y a humedad que hincha nuestro pecho de aire puro y oxigeno.

Te ví, conocí a tus dos hijas y a tu abnegada esposa, en una reacción extraña te invité a que sostuviéramos un combate marcial, sabía que me mostrarías algo que nunca había visto, te ataqué con rapidez y eficacia, pero no pude asestar ni un solo golpe, fluías al ritmo de la vida misma.

En un momento caminaste hacia la playa, respiraste profundamente y comenzaste a realizar un extraño ritual, solo lograba percibir la energía vital que aumentaba con cada respiro, luces blancas envolvían todo tu cuerpo, un torbellino celestial cuidaba cada hueso de tu existencia, la carne y los músculos estaban empapados de fuerza, pero a la vez de vida y amor.

Mientras caminabas hacia mi, veía la luz que emanaba tu cuerpo, te plantaste frente a mi postura, sabía que tu nivel había aumentado 10 veces en tan solo segundos. Me lanzaste una patada lateral, que bloquee con mi antebrazo… en ese momento percibí como tu energía traspasaba mis pelos, la dermis, la epidermis, recorriendo mi sangre y llegando hasta la esencia de mi alma. Caí rendido, me arrodillé y te pedí que me explicaras que había pasado, quién eras y donde habías aprendido a golpear con la compasión del Budha.

Te sentaste en un rincón de tu choza. Al principio dudaste en contarme, como quien cuida un secreto diamantino, tu eres el guardián y lo supe desde el primer momento. Miraste a tu esposa y compañera de camino, mujer humilde pero sabia.

Sin perder tiempo te dije. “Por siglos el conocimiento ha sido traspasado de generación en generación, ya no es tiempo de guardar o de esconder, muéstrale tus ojos a quienes tengan oídos para escuchar y corazones para recibir”. "Tu conocimiento será utilizado para terminar con las sombras, el ostracsmo y el mito"

Te reíste con mis osadas palabras, aceptaste abrir tu conocimiento conmigo.

“La fuerza vital se encuentra en todas las cosas, trasciende circularmente todo lo que conocemos, esta presente desde el momento mismo de la no vida, ella, que es utilizada para proteger y defender, es la clave para la sanación y el autoconocimiento”, continuaste explicándome la fuente de la inspiración, “Nuestros antepasadas la denominaban la danza de la ballena, por su forma amable, poderosa y a la vez dúctil como el agua”, “No sabemos muy bien como pudieron desarrollar esta técnica, algunos creen que incluso hablaban con sus hermanas mamíferas”.

viernes, 9 de noviembre de 2007

EL GUERRERO DE LA PAZ

Hace miles de años nació en la tierra una casta de hombres y mujeres dispuestas a entregar su vida por altos ideales de desarrollo social. Durante siglos combatieron al lado de reyes, faraones, emperadores y líderes mundiales, abrazaron distintas causas políticas y espirituales, que los llevaron a verter su sangre en los campos de batallas.

El conocimiento adquirido por ellos, fue traspasado de generación en generación. De esa forma se construyó una cadena energética que nos liga directamente con sus códigos y perspectivas. Somos el producto de sus hazañas y errores. Eslabones de unión para las nuevas generaciones.

De nosotros depende que las virtudes del guerrero trasciendan la línea ondulada del tiempo y el espacio, para que nuestros predecesores puedan cultivar la paz, la armonía, la calma y la compasión.

Miles de batallas han engrosado nuestra memoria celular. Millares murieron por nuestra pasión y obsecuencia. Hoy rendimos un sentido homenaje por cada uno de ellos.

Lo que antes nos obligó a enfrentarnos, hoy nos liga en una eterna fraternidad. El mundo requiere con apuro de nuestra intervención. Con urgencia nos exige mayor compromiso, humildad, solidaridad y compasión por todos los seres sintientes de nuestro planeta. Pero antes, debemos estar dispuestos a dejarlo todo para convertirnos en guerreros de la paz.

Ya no hay espacio para las mentiras, para los miedos o para los sufrimientos de nuestra alma. Nuestro nuevo camino, esta enfocado en la felicidad, armonía y amor por nuestros semejantes. No necesitas de nada ni de nadie para decidir cambiar hoy tu vida, abandona las cosas y sentimientos que te producen dolor. Abraza con la fuerza de la vida la causa mundial por el entendimiento y la evolución.

Caminemos juntos por esta conversación. Descubramos los misterios de nuestra causa y pongámosla a disposición de todo aquel que quiera escucharnos, sentirnos y acompañarnos en este interminable peregrinar por el mejoramiento de nuestras vidas.

NUESTRO CAMINO

Valora la vida por sobre todas las cosas, ella es tu maestra, una sabia generala que comanda las acciones del destino. No puedes controlarla, aprende a fluir como el agua. Adáptate, quiérela, acéptala y agradece con humildad tu realidad. No te centres en lo que no tienes o en lo que todavía no eres, escucha tu interior, el guerrero de la paz esta dando sus primeros pasos, amamántalo con sabiduría, entrégale cariño, paséalo durante la noche y cuida de su sueño.

No entregues tu libre albedrío a ninguna ciencia, religión, divinidad o mito, no necesitas muletas para continuar el viaje, saca tus ropajes para seguir con el trayecto. Respeta a todas las creencias, no las juzgues ni condiciones, acéptalas, pero recuerda que no son necesarias, ni fundamentales para llevar una vida de compasión y alegría. Tú ya conoces el camino, comienza ahora mismo a realizar acciones positivas que engrandezcan tu vida. Libérate de las ataduras y de las pesadas mochilas. No te centres en el dolor, busca la felicidad por sobre todas las cosas, siéntete satisfecho con la respiración que entra por tu nariz y que sale por tu boca.

domingo, 4 de noviembre de 2007

El guerrero del compromiso


Ayer fuí en busca de un grial, pero volví con algo más importante... la incondicionalidad y cariño de mi hermano mayor, el guerrero sanador. Para tí Vito San.


La tormenta acechaba, los guerreros preparaban sus escudos y lanzas, cada uno se alistaba para enfrentar la batalla. Había guerreros nobles, oscuros, caballeros, de sonrisas amables y de miradas agrestes. Incluso algunos sólo lucían el traje de guerrero, por que su actitud distaba mucho de la antigua via de la compasión. También estaban las hermosas doncellas y las bellas guerreras.


Pero hubo uno de aquellos, que trascendió al momento y actuó como un guerrero de la compasión y la incondicionalidad. La primera batalla me mostró la brutalidad del arte, una patada en el suelo y mis costillas se resintieron al tacto, el aire acortaba mi resistencia y los embates de la fuerza bruta acaecían y empellaban una y otra vez contra mi defensa, la voz de mi hermano me mostraba el camino para salir al paso, subir la guardia y patear a la cabeza, buscar la distancia y el momento oportuno.


Al terminar, con cariño secó mi sudor y me entregò el afecto y la compañìa de la Escuela del corazón de fuego. Agotado por la lucha, llegò el segundo combate. Un nomo del japón se incrusto en mi cuerpo, golpe tras golpe buscando mi abdomen, lloriqueba, saltaba de un lugar a otro, movía mi posición. Me miraba y atacaba. Cuando todo se veía perdido, escuché una vez màs la voz de hermano, provista de la cadencia justa para levantar mi CHI, con un certero golpe, pude dar por finalizado el combate y evitar de esa forma el derramamiento innecesario de dolor.


Los guardianes de la sabiduría construyeron el círuclo sagrado para dar comienzo al último combate... en ese momento, cerré mis ojos y me dí cuenta que ya había triunfado, hoy mientras cuido mis heridas y me recupero de los traumas, veo en el horizonte el nacimiento de un gran futuro maestro de guerreros. Ese futuro maestro, ayer me enseñó que la compasión y la incondicionalidad de la hermandad, son la victoría del guerrero, esa fuerza indestructible de quien es capaz de dejarlo todo por el bienestar de la comunidad y en particular de sus hermanos de camino.